2 de agosto de 2017

Star Trek. En la oscuridad, en medio de ninguna parte

La segunda película de Star Trek dirigida por J. J. Abrams: En la oscuridad. Fuente.
"El espacio, la última frontera".
No soy un gran seguidor de la serie Star Trek ni de sus películas, aunque más de una haya caído a lo largo de esas largas tardes viendo la tele. Para mí, Star Trek siempre será un enigma, aunque eso no impidió que me acercase al Star Trek de J. J. Abrams y ahora a su secuela, En la oscuridad, aunque lleve un par de años de retraso.

Sea como sea, salía Benedict Cumberbatch de villano y suelta algunos monólogos interesantes con esa voz con la que hablaría un jinete del apocalipsis o el dragón Smaug y eso ya hace que todo valga un poco más la pena, aunque quede claro que voy más con el villano (hasta que revela su plan idiota) que con los héroes, unos héroes que a excepción de Kirk y Spock están en un segundo plano o muy desdibujados (pese a que intenten darles momentos de gloria a todos ellos, pero queda la sensación de que desaprovechan a personajes como Uhura, Sulu, Chekov, Scotty o McCoy). 

En medio de la nada

En la oscuridad no es una mala película, es entretenida si decidimos no centrarnos demasiado en el guion (engordado a base de acción y más acción... miren quién lo ha escrito y lo entenderán, por favor) o en la dirección de un J. J. Abrams que, al menos, renuncia a los destellos en demasía. No hay nada perdurable, nada que me diga que seguiré recordando esta película dentro de un par de meses y es una pena, pero vaya, no todo el cine está hecho para que sobreviva en mi memoria, al igual que ese grupo de klingon que parece que están por estar (yo soy ellos y me hubiera liado a petardazos contra la flota estelar y sus mequetrefes).

Los efectos especiales, la música de Michael Giacchino, la acción, algunos chascarrillos... todo es grande, porque la película sabe que es un blockbuster, pero precisamente por esta condición, uno siente que fracasa en la parte final de la cinta, cuando alcanza un clímax muy largo y donde no sentimos que el villano haga lo que tiene que hacer y más si se supone que es tan terriblemente inteligente como se supone que es, porque si bien busca un imperio de seres superiores, pierde contra una flota estelar que no deja de sabotearse a sí misma, entre un Kirk impulsivo y un Spock que se pasa de cansino sin contar las confabulaciones malignas de Marcus y compañía.

Cumberbatch como ese personaje que no es Khan, pero es Khan. Ups. Fuente.
La película es entretenida (casi toda). Por desgracia, siento que todo lo que se construye de un modo interesante al principio de la película naufraga en la segunda mitad, desde que Marcus aparece y decide darle la razón al villano de turno y la película comienza a hacerle guiños todo el rato a La ira de Khan (véase la aparición de Leonard Nimoy como el Spock original), pero sin saber darle un final espectacular, solo hilando escena de acción tras otra que concluye con un desenlace que deja la sensación de "todo esto... ¿para tan poco?". Imagino que mucho trekkie se sentirá feliz con esto (al igual que los nostálgicos con el arranque al estilo Indiana Jones), igual que mucho espectador, pero yo pienso que podría haber sido un poco más de lo que es. La película dura dos horas veinte y siento que no me están contando nada sumamente importante o trascendental para la franquicia. No noto que haya un auténtico miedo, una pérdida, una evolución que no resulte sumamente convencional (Spock y los sentimientos con Kirk... Vale, bien). El problema puede que esté en que toda la cinta juega con la idea de que dos de los personajes principales va a morir, pero al final, esto no pasada y es inteligente, pero deja con la sensación de que la historia no termina y Khan siempre estará ahí, esperando en la nevera, como el resto de los helados del verano.

Siempre me han dicho que Star Trek es diferente de otras sagas, porque te hace pensar, reflexionar, imaginar sobre ese universo infinito del que formamos parte... En el caso de En la oscuridad, solo siento o pienso que vemos una oportunidad perdida para la franquicia.

Imagino que en unos años podré ver Star Trek: Beyond y demás series para comparar, pero, por ahora, me queda cierta amargura con esta secuela, En la oscuridad, que, sin ser una mala película, siento que tenía potencial para atravesar la curvatura y mucho más. En fin... ¡¡¡KHAAAAAN!!!

Los protagonistas de En la oscuridad, la segunda película de la franquicia dirigida por AbramsFuente.

5 comentarios:

  1. Android (a través de RRSS)2 de agosto de 2017, 12:21

    Benedict siempre es lo mejor del mundo!!!

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  2. A mí no me gustó, no sabría decir por que, sólo que empezó muy bien y luego noté que la historia se desinflaba como un globo. Y los guionistas de la cinta... escribieron Prometheus, no me parecen muy de fiar. Yo tampoco soy muy fan de Star Trek, pero vi la serie original y me gustó, y varias de las películas; la primera de J.J. Abrams sí que me gustó bastante.

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    Respuestas
    1. Corrijo, uno de los guionistas trabajó en Prometheus.

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    2. Más o menos igual que a ti. Empezó bien y, al final... PUM, PIUM, PIUM, BOOM, BOOM, CRASH, PAIUM, PAIUM... BOOOOOM... BANG... ¡OUCH!

      Al menos tenía menos agujeros de guion que Prometheus. Otra cosa es preguntarse cuánto de En la oscuridad tenía guion.

      Thanks!

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