23 de mayo de 2016

Juego de Tronos: The Door, la puerta del pasado se cierra ante el futuro

Muestra gráfica de "cometer un error". Fuente.
The Door. Vaya título, vaya capítulo, vaya ganas de hacernos sufrir y vaya temporada estamos teniendo con esta sexta tanda de episodios de Juego de Tronos. Sin más, vamos a comentarlo, porque la depresión y la cara de sorpresa que voy a tener toda esta semana por culpa de este capítulo bien merece la pena ser compartida con vosotros.



The Door se ha centrado bastante en el destino de los Stark y en el poder de Daenerys, mientras se augura una futura gran guerra (como ya comentaba), incluso en los diálogos más nimios (más adelante me explicaré). Y también se ha focalizado en los descubrimientos, que son muchos así que cuidado con los spoilers de este comentario.

Las puertas


Tenemos para empezar a una Sansa que ha conseguido evolucionar desde el hecho de ser una niña malcriada hasta una mujer envenenada por las ansias de poder que fueron descubiertas por Meñique al que, por cierto, recuperamos en una escena donde Sansa y Brienne parecen dispuestas a decidir su destino mientras descubren que Baelish está preparando un ejército. Sansa, sin duda, ha pasado de ser una cría frágil a una mujer vengativa y ahora quiere el poder que cree que le pertenece por derecho propio, incluso por encima de Jon.

El encuentro donde Sansa deja claro que ya no es una niña. Fuente.
Lejos de allí, en Braavos, continuamos los pasos de Arya para convertirse en Nadie y descubrimos un poco más de la apasionante mitología de los hombres sin rostro, a la par que recibe un encargo complicado por lo que supone en realidad para ella. Pese a que niega ser Arya, parece que el Norte recuerda cuando asiste a un teatrillo donde se burlan de gran parte de los hechos acontecidos con Ned Stark, Robert, Cersei, Tyrion, Joffrey… Y algo se revuelve en ella, aunque siga asegurando que es nadie y deba cumplir.

¿Quiénes somos? ¿Nadie? Fuente.
Y comienzan los descubrimientos, quizás el más llamativo y el que puede que salga de puntillas es que, al fin, sabemos de dónde vienen los Caminantes Blancos. Sin duda, muchos nos lo preguntábamos desde hace mucho: ¿por qué han surgido esos seres? Y obtenemos una respuesta. Allá cada uno si prefería el misterio o la confirmación. Es interesante que los Caminantes hayan emergido como una forma que tuvieron los seres de la naturaleza para prevenir la monstruosidad del ser humano y que hayan sido un arma que ha escapado de las cadenas. Al menos, Bran se ha convertido en un modo de solucionar tramas y esto se nota por cómo sirve de herramienta para que veamos con nuestros ojos estos misterios que dejan de serlo.

La naturaleza vengativa y el nacimiento de los Caminantes BlancosFuente.
En las Islas de Hierro, asistimos al concilio para decidir quién será el nuevo rey del dios ahogado. No obstante, podría ser una reina, con Yara buscando el trono. Y Theon, sin la barba y la suciedad, parece recordarnos a aquel muchacho criado por los Stark, pero ya no lo es por dentro, está roto y ha aprendido, renunciando al poder en pos de que lo posea su hermana. Un gran y sangriento arco de evolución que se topa de golpe con Euron Greyjoy, que pretende tomar el trono con el precio del hierro y, para sorpresa, no solo para obtener la hegemonía sobre las Islas de Hierro, sino sobre todo el mundo, porque pretende aliarse con Daenerys (como si esta aceptase ser domada tan fácilmente, como ya vimos anteriormente). Después de la dramática secuencia del bautizo y nombramiento del nuevo monarca, giradas las tornas, a Theon y Yara no les queda otra que convertirse en proscritos una vez más.

El destino de las Islas de Hierro se decide. Fuente.
Hablando de Daenerys, una vez convertida en nueva soberana de los dothraki, contemplamos la despedida de Jorah y su reina. Una vez revelados los sentimientos del enfermo Jorah hacia Daenerys, ante un silencioso Daario, vemos cómo Daenerys, pese a las lágrimas, no abandona su tono de reina y obra en consecuencia. Es una escena demasiado corta, un apunte en su trama, pero puede que marque algunos acontecimientos futuros.
Daenerys no puede dejar de ser la reina que pretende ser. Fuente.
El señor de la luz y su sierva. Fuente.
A la vez que en Meereen, Tyrion obra sus tareas como Maquiavelo con respecto a cómo mantener la paz y lo hace fijando su mirada en la sacerdotisa del dios de la luz (no temáis nada tórrido... Todavía no, al menos). Y si en el capítulo anterior mencioné que Varys estaba demasiado en segundo plano, aquí recupera la voz y protagoniza una gran escena donde queda marcado que el poder del dios de la luz puede que no sea un espejismo y quizás sea la nueva bandera para unificar a todos los pueblos conquistados por Daenerys. ¿Será un error o un acierto?

Y ya que mencionamos la palabra “error”, Bran comete uno (y muy grave) cuando intenta ver más allá y se topa con una horda de muertos gobernada por los Caminantes Blancos. En una escena donde el silencio juega una gran importancia, su fallo hará que el destino de los personajes quede sellado en una escena espeluznante, aunque no tanto como la que viéramos en la anterior temporada con un Jon viendo cómo los Caminantes levantaban a sus muertos.

Bran y su visión de otro mundo. Fuente.
En el Muro, Davos está sacando cuentas sobre los aliados y enemigos de Jon, Sansa y los salvajes para derrocar a Ramsay, mientras Brienne y Melisandre son testigos. Es triste ver cómo el veneno de Baelish ha funcionado tan fácil con Sansa o, al menos, eso parece en lo que promete ser un enfrentamiento abierto contra Ramsay. Atentos a las palabras de Jon al nuevo e inesperado (incluso para él) Lord Comandante sobre el hecho de esperar que no se caiga el Muro en su ausencia (¿una pista de lo que está por venir? ¿Cruzarán los Caminantes el Muro?).

Brienne y Sansa obtienen un nuevo destino. Fuente.
Y tenemos los minutos finales del capítulo que es algo así como saltar sobre una piscina llena de cristales, caer en el centro e intentar salir de ahí: doloroso, sangriento y digno de una pesadilla. Tras la fatal equivocación, el Cuervo de los Tres Ojos acelera el entrenamiento de Bran, llevándole al pasado para que se convierta en él. No obstante, sus compañeros de la caverna, como Meera, acaban descubriendo que fuera están ya los cuatro reyes de los Caminantes Blancos y una horda esperando para ir a por Bran

La compañera intenta despertar a Bran durante una escalofriante escena donde los monstruos rodean y cercan a los protagonistas en una de esas secuencias que te dan ganas de lanzarte contra la pantalla por el sufrimiento que conlleva. 

Bran no despierta y, a su alrededor, todos mueren mientras descubre algo más oscuro si cabe: el origen de Hodor. Como si de una tragedia clásica se tratase, al final, aquel que quería cambiar el destino y descubrir lo que se esconde bajo la marea del pasado, acaba produciendo la desgracia en un desenlace tristísimo.

El descubrimiento del origen de Hodor es un punto clave del episodio. Fuente.
Y es que vemos Juego de Tronos para sufrir. 

En este capítulo, puede que hayamos echado de menos la trama de Desembarco del Rey (que en el episodio anterior parecía haber cogido más impulso), pero en la próxima entrega seguro que la recuperaremos sin falta. Es el problema de ver esta serie capítulo a capítulo en vez de la temporada completa, pero también es una de sus gracias. 

Por otra parte, considero que está bien que no tengamos a Ramsay, cuyas apariciones (si se vuelven más continuas) pueden caer en cierto grado de autoparodia si, cada vez que aparece, es para hacer una crueldad o cometer otra burrada.

Por otro lado, he leído a varias personas que se quejan de que la temporada avanza con demasiada rapidez (pese a que este capítulo dure casi una hora o sean los mismos que antes se quejaban de que avanzaba muy lento) o comentan que hay demasiadas muertes. Yo, por mi parte, me alegro de que las tramas estén avanzando y empiece a vislumbrarse un final merecedor de todo este larguísimo viaje.

En definitiva, la puerta de este capítulo se cierra, la temporada continúa abierta con cinco capítulos más y uno siente que aún sigue lejos de querer cerrar la puerta de golpe. Somos tan masoquistas que estamos dispuestos a seguir disfrutando de este mundo oscuro creado en la serie. El Norte recuerda. Nosotros también. Y la puerta sigue abierta.

P.D.: ¿Soy el único que está pensando en cómo los actores de doblaje tendrán que resolver el juego de palabras del final del capítulo?

2 comentarios:

  1. Bustin (a través de RRSS)24 de mayo de 2016, 13:14

    No se que pensar sobre la mentira de Sansa... Luego le da una capa hecha a imagen y semejanza a la de su padre, eso tiene cierta carga simbólica(claro que también podría ser una jugada interesada a varios niveles).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha descolocado esa secuencia, pero bien me temo que Sansa ha salido a su madre con algunos toques manipuladores de Cersei, a lo que añadimos la influencia de Meñique. Esperemos que haya madurado más incluso de lo que ha madurado hasta ahora.

      Eliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!

Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

Si deseas compartir un texto, ponte en contacto con nosotros para hablarlo. Si quieres citar un fragmento, incluye la autoría.

El propietario de este blog no se hace responsable de los comentarios o los contenidos alojados por terceros.

Plantilla: Impreza Blogger Template.

Cabecera realizada con vectores de Freepik.

Muchas gracias.

Con la tecnología de Blogger.