19 de octubre de 2010

Críticas de cine: Blade Runner, de Ridley Scott (1982)

En 1982, la humanidad pudo ver un fragmento del futuro. En noviembre de 2019, la Tyrell Corporation comienza la caza de sus replicantes, androides de aspecto humano que fueron usados como esclavos hasta que rebelaron, regresando a la Tierra en busca de algo que les haga vivir más tiempo de aquel para el que han sido fabricados. Un agente Blade Runner, Rick Deckard (Harrison Ford) será el encargado de acabar con los que encuentre en la Tierra convertida en una megapólis, una misión que no se le llama ejecución, se le llamará retiro.

Críticas de cine:

BLADE RUNNER

Póster de Blade Runner. Fuente.

"He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir...".

Hacer una crítica de esta película es difícil. Blade Runner lo es no sólo por ser una película de culto u objeto de tesis o debates, sino también porque es una de mis películas favoritas, que sólo puedo calificar de extraordinaria, magistral y, sobre todo, inquietante.
Antes de empezar de verdad, escuchad la fantástica banda sonora de Vangelis para meternos en ambiente:


Ridley Scott (director de películas tan conocidas como Alien o Gladiator) cumple con su trabajo, notándose su gran afición a la fotografía a la hora de hacer el filme (sus storyboards son magistrales), soportar a los productores y los problemas que se plantearon por el camino y haciéndolo de una forma sobresaliente, lo que le ha hecho ganarse la fama de ser el mejor “director mercenario”. Quizás es una de sus mejores películas, repetiré las veces que haga falta.
El guión es un trabajo sobresaliente. Se distancia en muchísimas cosas del relato del maestro de la ciencia ficción Phillip K. Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), pero se adentra en otros cmainos que le hacen conservar parte del espíritu. Y al final, la duda. Sea como sea, es una maldita obra maestra
Esos detalles que nos hacen pensar en un mañana no muy distante (la japonesa que anuncia en las enormes pantallas “Coca-Cola”), donde todos nos encontremos bajo la influencia de un mundo similar al de “1984” de Orwell. Docenas de cosas que lo hacen un guión casi perfecto. Entre lo mejor, ese antihéroe protagonista de la historia que es Deckard

El mundo del mañana según Blade RunnerFuente.
Hasta se le pueden ver diferentes puntos filosóficos donde el que más destaca quizás sea la filosofía de Nietzsche. Quizás el slogan de la Tyrell Corporation ("Más humanos que los humanos") tenga algún significado más, como el de la obra de Nietzsche: Humano, demasiado humano.
No puedo dejar de mencionar la cantidad de citas célebres que tiene esta película, con  unos diálogos cargados de cierto halo poético que la hace única. De lo poco malo, quizás un ritmo demasiado pausado, pero ¿por qué no ver una película diferente, que se toma su tiempo, que te deja pensar?
El reparto es quizás uno de los mejores de los que he podido disfrutar en una película. Un oscuro Harrison Ford se convierte en un policía que se cuestiona su propia existencia y lo que le rodea, mientras que Edward James Olmos como Gaff se convierte en un secundario imprescindible gracias a cierta figura de papiroflexia. 

Una de las imágenes más célebres de la película. Fuente.

Otros personajes geniales e imborrables son la dulce y mortífera y hermosamente extraña replicante Pris (Daryl Hannah), William Sanderson como el juguetero J.F. Sebastian o el mejor actor junto a Ford de la cinta: Rutger Hauer, como Roy Batty, ese Frankenstein moderno, más humano que los propios humanos (y con ese genial monologo final que él mismo escribió, muy metido en el personaje)... Y eso que fue uno de los rodajes más difíciles, en los que Harrison Ford no tuvo buena sintonía ni con Riddley Scott ni con la actriz Sean Young (Reachel). De todas formas, tanto los nombrados como los otros no es que interpreten, es que son esos personajes como sólo he visto en otra obra maestra que es Taxi Driver, de Martin Scorsese. Ahora es cuando debéis escuchar este vídeo y ver cómo se os ponen los pelos de punta si habéis visto ya la película:



En Blade Runner no nos encontramos con un mundo futurista y perfecto. No, en Blade Runner vemos el futuro más posible que nos espera y, en esa negrura, quizás, algo de esperanza (ese juego de luces final). La ambientación es perfecta. No sólo por los efectos especiales (ejemplares, porque son buenos y usados para contar la historia), sino porque se ha construido ese mundo del mañana, sombrío, contaminada, tenebrosa oscuro, una noche siempre lluviosa. Un reflejo de ese futuro, de esa distopía. ¿Cuántas películas desde entonces han copiado este estilo desde entonces? Obviando los pagios, tenemos esos homenajes como son Dark City de Alex Proyas o Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones (la persecución por Coruscant, con las naves y la ciudad que tanto nos recuerdan a la película de esta reseña; a su vez, cierta azotea de Blade Runner recuerda vagamente a la nave de Han Solo (Harrison Ford, curiosamente), El Halcón Milenario, en Star Wars) La fotografía de Jordan Cronenweth es legendaria.
En su día, gran parte de la crítica no llegó a entender esta extraña película que vagaba por los terrenos de la ciencia-ficción lejos de 2001. Una odisea en el espacio. o Star Wars. Esta película era algo diferente, una mezcla de géneros donde el cine noir dibujaba gran parte de una trama sobre lo que desgraciadamente podría esperarnos.

Otra de las icónicas imágenes de Blade Runner. Fuente.
La magnífica y emblemática banda sonora creada por Vangelis sirve para captar el aire distópico y oscuro de esta genial obra del séptimo arte. Si imagino un futuro, lo imagino con esa música tan extrañamente embriagadora.
Las ediciones extendidas, edición del director, etc., tienen diferencias como suprimir la voz en off, eliminar el final feliz, la mítica escena del unicornio, etc. Pero como dijo un profesor mío recientemente: “todas son buenas”.
En definitiva, desde 1982, tenemos este filosófico y oscuro fragmento del futuro ante nuestros ojos. ¿Quién sabe si reflejarán los ojos de un replicante o los de un ser humano? ¿Quién sabe? Ésas son otras preguntas que dejaremos a los blade runner.

El unicornio de Blade Runner... Imagen para la historia del cine. Fuente.
“Lástima que no pueda vivir, pero… ¿quién vive?”

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