domingo, 25 de junio de 2017

Doctor Who: World Enough and Time, el sorprendente terror venido más allá de la muerte

Un encuentro entre the Masters. Fuente.
"Hicimos un pacto. Íbamos a ver todas las estrellas del universo, pero él estaba muy ocupado quemándolas. No creo que haya visto nada"- El Doctor.

World Enough and Time, penúltimo capítulo de la décima temporada de Doctor Who. Si bien era habitual que las últimas temporadas empezasen bien y luego se desinflasen un poco, en este caso empezó faltándole algo de fuerza y ha ido mejorado sustancialmente con el paso de los episodios. Y ya llegados a este inicio del final, el modo hype básicamente me está matando y yo no cuento con regeneración posible.

Para empezar, encuentro tres problemas en esta historia: que me imaginaba el final del episodio desde que noté algo raro en cierto personaje, que hay varios elementos que ya hemos visto durante la andadura de Moffat (dos veces fue nuestra Clara un dalek) y la BBC no debería haber revelado el regreso de John Simm como The Master, así habríamos tenido una sorpresa brutal. Más allá de todo esto, voy a fijarme en los puntos positivos y así me alegro el día, porque más allá de todo esto, ha sido un buen inicio de cierre.

sábado, 24 de junio de 2017

Críticas de cine: Power Rangers, ¿es hora de metamorfosearse?

Los nuevo Power Rangers. Go, goFuente.
"Go, go, Power Rangers!"

Los Power Rangers era una serie con capítulos de veinte minutos sobre unos adolescentes que se metamorfoseaban en una especie de coloridos guerreros para hacer frente a las amenazas que les enviaba la mala de turno, Rita Repulsa, que solían ser seres hechos de a saber qué y que se comportaban como idiotas o seres hechos de a saber qué y que se comportaban como idiotas, pero que crecían mil metros (señor disfrazado 1) y necesitabas crear un superobot (señor disfrazado 2) para vencerles. Y sí, por el camino habían escenas de acción, kárate pachangoso y chistes tontorrones. Las intros eran casposas, como el "metamorfosearse" y, por aquella época (los locos años 90), ¿quién sabía que la mitad de las escenas estaban recicladas de un show japonés? Nadie. Pero, por mucho que ahora pensemos: "qué chorrada, vaya tontería de serie", para algunos, como un servidor, fue la puerta para la ciencia ficción, la fantasía y los superhéroes. Levantarte a las siete de la mañana para ver los Power Ranger no estaba mal si luego podías ver Spider-Man o Batman. No estaba mal soñar con identidades secretas y salvar el mundo mientras veías montañas donde pensabas: "¡ahí está Zordon, Alfa y los Power Ranger!". No estaba mal pensar que la fantasía valía la pena.

viernes, 23 de junio de 2017

Wonder Woman: ¿por qué necesitamos a una superheroína?

Fuente.
Me he pasado los últimos dos meses hablando de feminismo a chavales de más o menos dieciséis años. La idea de partida era enseñarles la poesía de Gloria Fuertes. Esta autora madrileña es maravillosa: poesía clara, poderosa, elegante y, a la vez, castiza, reivindicativa, viva y enérgica. ¡Me encanta! Pero... es poesía y es difícil, a veces, que los jóvenes la comprendan o se sientan identificados. Hay pocos lectores de poesía y, por desgracia, pesa demasiado todo este barullo de que la lírica y demás no es para la gente común ("¡es cursi! ¡Es ñoña!". Cursi y ñoña será tu cara, majo). ¡Y eso que estamos rodeados de poesía! ¡Metáforas! ¡Hipérboles! ¡Personificaciones! ¡Antítesis! "Es la gota que colmó el vaso". "Es más lento que un entierro de tortugas cojas". "Es de noche cerrada". "Huele a muerto". Oh, poesía del día a día... Sea como sea, tienes que conectar todo esto con sus intereses o cosas que puedan llegar a sentir cercanas y pensé en el feminismo, porque Fuertes era feminista y creo que es necesario.

Vivimos en una época donde mucha gente cree que ya no es necesario el feminismo, este movimiento, actitud, pensamiento o como quieran denominarlo. Que es algo pasado de moda. Como utilizar o no un sombrero. Triste. Incluso algunas personas han logrado meter ideas estúpidas en el debate, como que el feminismo busca la superioridad de la mujer o que es una ideología dañina. Hasta se introducen ideas extrañas a "favor", como que todo hombre debe sentirse mal por el hecho de ser un hombre. El feminismo, para mí, no va sobre eso. Va sobre, por ejemplo, reconocer a las mujeres que hemos dejado de lado, evitar comportamientos machistas (te voy a pagar menos por ser mujer o eres un estorbo porque te puedes quedar embarazada) o que un chaval no te responda "yo soy machista, porque me gusta tratar bien a las mujeres: pagarles la comida, dejarles pasar primero...". El machismo es dañino, es malo, es horrible, ¡no es bueno! ¡No! Se ha desorientado tanto todo esto, que un chaval llegó a decirme eso del "sano machismo" cuando le comencé a hablar del feminismo y comprendí lo necesario que es anclar la educación literaria a los valores. ¿De qué sirve enseñar si no?

jueves, 22 de junio de 2017

Sobre las escuelas de magia...

Las escuelas de magia... ¿De dónde surgieron? ¿Por qué protagonizan tantas historias? Fuente.
"Estoy enamorado de la fantasía [...], pero es un romance agridulce, porque cuando intentas consumarlo, cuando intentas sacar la fantasía del reino del imaginario y vivirla, realmente pueden suceder cosas muy malas. Como le suceden al pobre Quentin".

Esta mañana he estado pasando esta cita extraída de una entrevista a Lev Grossman (Los magos) y he dado, más o menos, por finalizado, el primer borrador del trabajo de fin de máster con el que pondré fin a estos meses formándome como docente (qué riguroso ha sonado todo, ¿eh? 😑). Pienso que hay algo de cierto en esta cita del escritor, pero también considero que hay algo de fantasía que se puede trasladar a nuestra realidad.

El trabajo que he escrito ha consistido en la escuela mágica como mecanismo de identificación en la novela juvenil. Y tú dirás: ¿qué? Me explico: ¿por qué los jóvenes, que supuestamente no soportan la escuela, se pasan tiempo leyendo obras que tratan sobre escuelas de magia, superpoderes...? Esta sería, en pocas palabras, la pregunta que me he hecho mientras he profundizado en diversas escuelas al revés, desde pequeñas menciones en Drácula o Morella pasando por Miskatonic, la Escuela de Hechicería de Roke, La Universidad, el Campamento Mestizo, la Universidad Invisible y, por supuesto, Hogwarts. Para mí, ha sido revisitar muchas de mis obras fantasías y encontrar referencias a libros nuevos en los que deseo perderme este verano.

Me lo he pasado muy bien. Es el primer gran trabajo que hago dedicado solo a la literatura juvenil, que es algo que me encanta y que creo que se vincula también con el resto de la literatura por mucho que a algunos les guste poner etiquetas. No descarto en el futuro escribir algo más sobre este tema... ¿Y crear mi propia escuela de magia? Por ahora, no. ¡Qué va! 😆

Mi propuesta con todo este trabajo de fin de grado ha sido que los profesores no vamos a ponernos a enseñar hechizos ni cosas así (ya querría yo), pero sí podemos aprender cosas de este recurso de identificación, como centrar nuestras enseñanzas en la práctica, convertir a los alumnos en los protagonistas de su aprendizaje y hacer que la educación sea tan fantástica como debe ser. Solo es cuestión de abrir las puertas y enfrentarse a los dragones.

Os mantendré informados de cómo va todo. Por ahora, ¡El Tiempo del Príncipe Pálido es mi nueva meta!

miércoles, 21 de junio de 2017

Crítica de la película: The Breakfast Club, cuando creces tu corazón muere

The Breakfast Club, uno de los clásicos del cine de los '80. Fuente.

"Todos somos raros. Solo que algunos somos mejores escondiéndolo. Eso es todo"- Andrew.



Cuando hace unos años se puso en marcha el nuevo reboot de Spider-Man (Homecoming, que está a punto de estrenarse en cines), la gente tras el proyecto llegó a decribirla como una película de John Hughes, un nombre que no resulta extraño para la generación de los '80. Es más, a muchas fotos promocionales de los actores imitando la pose del póster de una de las películas más conocidas del director (The BrEakfast Club) se han sumado algunos avances donde vemos a un Spider-Man adolescente que bien podría acabar castigado un sábado por la mañana en su instituto por culpa de algún error. Y de eso va The Breakfast Club, un grupo de cinco chavales que son amonestados y deben pasar varias horas juntos, escribiendo un ensayo sobre quiénes son... o lo que es peor para ellos, descubriéndolo.

martes, 20 de junio de 2017

Perderme

Imagen libre de derechos.
Lo que más me gusta de la fantasía, la ficción y todas esas cosas de las que hablo es que hacen que la vida sea soportable. Sí, tengo gente que me quiere y me apoya (dudar de ello, por mi parte, sería estúpido y egoísta). No quiero morirme. No estoy mal. Ni terriblemente triste. Estoy.

Buscas algo bueno por tu camino y, a veces, caes. Te pierdes en tus miedos, en ese sentimiento de que no vas a ninguna parte y que todo conspira contra ti, en que solo eres un fracaso con algo de suerte que no le corresponde. Qué fraude. Entonces, el hecho de poder encontrar algo de consuelo en las páginas de un libro, un cómic, una película o cualquier cosa me anima a pensar que vendrán momentos mejores... El hecho de escribir es una posibilidad para no pensar demasiado hasta que afrontas otras realidades que te apagan.

A nadie le importa lo que haga o lo que diga. Seguramente tú también estarás solo. ¿Por qué voy a pelear para que alguien me escuche? Ya no puedo y me temo que ni quiero. Mis terrores esperan a la vuelta de la esquina, encogen mi pecho y me hacen temblar. Me he engañado quedándome con cosas buenas y he rehuido todas las malas. Ahora, las malas vienen a mí una detrás de otra, como recuerdos de los que no escapo.

Lo peor de haber pasado por una buena etapa es que sabes que tiene que terminar y, aunque su fin es lo que hace que también sea valiosa (¿qué más daría si todos los días fueran igual de buenos?), siento que un pensamiento que transita por mi cabeza últimamente es real: solo ha sido un momento de luz entre dos oscuridades. Antes, todo era oscuro. He vivido algo de luz. Vuelvo a la oscuridad. Y no quiero. No me di por vencido, he peleado porque la luz aguantase un poco más, pero se desvanece entre gente que miente y odia, gente a la que ayude y ni se acuerda de mí, gente para la que no soy más que una sombra, pero ¿cómo anhelo ser algo más para alguien en comparación que lo que yo mismo sé que soy?

Hoy no es un buen día. Sé que llegarán instantes peores y esto, a su lado, parecerá nada. Ese es mi consuelo, mientras finjo sonrisas, digo que todo va bien y espero que siga adelante cuando el punto y final es inexorable. Siempre lo ha sido. 

Así que espero perderme como si nunca me hubiese encontrado.
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